Este Blog –como cualquier otro– busca intercambiar opiniones sobre materias diferentes. Como la Economía hoy enfoca casi cualquier materia, aquí haremos algo de eso.
No se sorprenda si alguna vez hablamos de lo económico en los deportes, la religión, la búsqueda de pareja o cualquier otro tema realmente importante. Sin embargo, haría mal en no advertirle mi sesgo personal (temas macro, gerenciales, et al).
Por ello enfocaremos –y posiblemente mucho– prácticas de encaje, patrones de crecimiento económico, discusiones sobre impuestos, canon y otras formas de esquilmar a la gente, así como otros temas clave de la discusión cotidiana.
Hacemos este Blog para discutir puntos de vista y, puntualmente, para desinflar mitos en los que la mayoría cree o quiere creer por diferentes razones (ideología, ceguera o desaprensión). Desinflaremos estos mitos con Economía.
Con aprecio,
Carlos M. Adrianzen Cabrera
Septiembre 25, 2008 a las 7:53 am |
La discusión de la actual megacrisis generada por el exceso de confianza de las autoridades estadounidenses de que estaaba en el mejor interés de los banqueros hacer un manejo óptimo de sus fondos se ha chocado frente a una realidad que -sin que todavía se haya establecido que fue delictuosa- es casi lo mismo que pasó con Enron.
Hoy, vemos estridentes declaraciones por gente que tiene el fundamentalismo en sus esquemas cerebrales. Ya han aparecido titulares como “Socialismo en América” con asertos como “cualquier dictador tercermundista tendrá ahora justificaciób para nacionalizar… etc.).
Claro, dentro de un contexto normal, las cosas siguen su curso normal. Pero, las crisis o accidentes, rara vez tienen una explicación lineal o de causa-efecto únicos. No.
Lo que nos dice la experiencia estudiada sobre crisis es que éstas se van formando poco a poco, como la condensación de hielo en un motor de aviación, y que poco a poco (a veces días, segundos o años, según sea el caso) van generando otros efectos (tampoco lineales) los que a su vez van disparando más efectos cada vez más críticos e indeseados.
Así, pequeñas cosas se convierten la en piedra de toque que permite que el efecto de percepiones cambie.
Tomemos como ejemplo la desatinada política de incentivos a los altos directivos de las grandes empresas estadounidenses: suelen llevarse decenas de millones de dólares como compensación…así la empresa quiebre.
Es decir, no están atadas a resultados como lo establece la Teoría de Incentivos (rama de la Teoría de Juegos). Y es de esta manera que se generan conductas ¿empresariales? inmediatistas donde el corto plazo es lo más importante.
¿Después? Como dijo Luis XV de Francia “Aprés moi, le deluge” (después de mi el diluvio).