De Regreso

Julio 6, 2009

Aquí estamos de  vuelta. A dos días de un paro nacional.

Transcurridos pocos días de que se derogase la ley forestal (como prueba del poder concreto de las ONG y de nuestra práctica de darle la espalda a quien podamos –en este caso a los mestizos apodados como nativos-).

fuegos-artificiales-sitemarca-2008Y cada día menos sorprendidos de ese no hacer nada coherente desde el gobierno frente a una recesión que se nos viene bien encima.

Les prometo que no nos vamos a aburrir.

CMAC


Autocomplacencia Recargada

Mayo 14, 2009

View Image

China despide decenas de millones, pero sonríe y sueña con su nuevo futuro imperial.

Toyota arroja pérdidas por primera vez en su historia. mientras no deja de innovar con autos eléctricos.

Mientras Fiat compra parte de la Chrysler (para competir globalmente), la seguridad social estadounidense raspa insolvencia.

La argentinísima señora Fernández culpa al universo de las barbaridades de su gobierno (y los gauchos le creen).

El subordinado boliviano del dictador Chávez necesita desesperadamente romper relaciones con el Perú. Relaciones andinas que han alcanzado tal dimensión que –a pesar de la historia- sólo parecen existir por accidente geográfico y complicarse (exponencialmente) en base a los intereses geopolíticos de quienes los humillaron y los hizo una nación mediterránea.

Aquí –en el país del indómito Inca- el ente de la nación ofrece masivos préstamos hipotecarios en provincias, los pocos trabajadores formales se gastan su seguro de desempleo, mientras la recaudación tributaria dibuja una caída libre y todos; y apegados a muerte a un esquema veleta (i.e.: “la crisis global se acaba ahorita”), no parecemos entender lo que implica vivir con un dólar no deja de abaratarse y con una oferta nominal de crédito bancario que crece desproporcionadamente.

Dado lo anterior, después de la recuperación estacional del segundo trimestre, casi todo nos augura un cierre de año de lo más inquietante.

Como pueden ver soy de los que piensa que tal vez la crisis la estamos acunando en casa.


Empleo, Salarios y Recesión

Mayo 4, 2009

El día de hoy una interesante columna de Paul Krugman en el New York Times- http://www.nytimes.com/2009/05/04/opinion/04krugman.html?_r=1- enfoca el perfil de los salarios en la recesada economía norteamericana de nuestros tiempos.

El Nobel de año pasado luce bastante asustado. Ya no habla de nacionalizar bancos. Habla de crear puestos de trabajo.

Resulte usted keynesiano, mormón o evangelista, aquí o allá, ése resulta hoy por hoy el problema social central.

La clave aquí pasa por entender que a pesar de que las dos economías y las dos fuerzas laborales son muy distintas, el clima inversor y la flexibilidad laboral hacen la diferencia.

¿Esperaremos -como siempre- hasta que la realidad muerda?


El Espejo Externo

Abril 15, 2009

econoversiaParecemos muy preocupados por las cuentas fiscales. Por la morosidad bancaria. Porque la burocracia gaste mejor. Por la suerte de tres o cuatro señorones –y señoritos- mercantilistas que nos amenazan con despedir gente. Por gente que difícilmente podemos emplear -más allá de en días de vacas gordas- y para que no se dispare la pobreza rural. Pero ignoramos las tendencias incipientemente peligrosas de nuestra balanza de pagos. Ignoramos sus señales (ver figura adjunta)

Creemos que tenemos reservas internacionales para rato. Creemos que controlar el tipo de cambio (dizque controlar su volatilidad) nos aseguraría estabilidad nominal. Creemos que los regalitos para el agro van a compensar la previsible caída de las agroexportaciones. Creemos que la recesión global se está moderando.

Ojalá no nos equivoquemos. La factura resultará elevada. En todo caso resulta clave mirar el espejo de nuestras cuentas externas.

PD: ¿Cuáles son estas tendencias:

Se deterioran las exportaciones, remesas y los influjos de capitales sostenida y simultáneamente. Esta situación debe ser revertida.

Se deben enervar competitividades exportadoras y captadoras de inversión como una suerte de prioridad nacional (Educación, Infraestructura, dólar libre y reformas sectoriales).

Resignarse a menor crecimiento (con dólar barato), dado el actual deterioro global, implica un caminito harto conocido en la región…


¿Economista, Congresista o Futbolista?

Abril 1, 2009

La elección de qué oficio resultaría conveniente estudiar implica un tema de lo más sugestivo en nuestro país. Vivimos en una sociedad con dos ambientes. El ambiente de la minoría -los altamente calificados- con demanda creciente; y el de la mayoría -la mano de obra efectivamente no calificada o con calificación obsoleta- que enfrenta, y previsiblemente enfrentará, una demanda laboral decreciente. En este escenario se dan adicionalmente algunas peculiaridades. En las estadísticas abundan los titulados… pero en los mercados escasea el capital humano (algo así como el inventario de gente efectivamente educada).

Pocos -muy pocos- se escapan de esta realidad (en la cual a mayor esfuerzo y calificación se asocia mayor paga y) se ubican en oficios con altas figuración e ingresos, ya sea en las canchas de futbol europeas o el Congreso de la República. Dada esta enredada realidad optamos nuevamente por el escapismo. Hoy –por ejemplo- se repite que no conviene educarse en carreras “viejas” (dizque sobre-ofertadas), y que, más bien urge apostar carreras técnicas, cortas u oficios con nombres nuevos, que supuestamente garantizarían alta empleabilidad en la actualidad y en el futuro.

No nos dejemos engañar. Si está seriamente interesado en la mejor elección académica accesible para usted o su familia, tenga muy en cuenta que la oferta de educación profesional de calidad en el país es en realidad muy reducida. Si bien proliferan entidades educativas con diplomas respaldados por el Estado Peruano, existen pocas entidades con un nivel académico impecable. Sobran los diplomas y certificados corruptos, tanto por nivel, u cuanto por obtención. Es por esto que, corrigiendo por niveles de calidad académica, el acervo de capital humano en el Perú es reducido. En español: que hay en realidad muy pocos abogados, médicos, contadores, ingenieros y economistas (de calidad).

Note que esta realidad no es broma. Limita severamente nuestras posibilidades de crecimiento y desarrollo económico. Nos empobrece a todos. A los educados y a los no educados. Aquí el mito de las carreras “viejas versus las nuevas” implica una simplificación extremadamente torpe. Obvia el fondo de la historia: la calidad del programa.

En el Perú requerimos gente educada en todas y hasta en cualquier carrera.
Creer que la etiqueta de un programa (tipo: electrometría computarizada ecológica o gestión globalizada de negocios estratégicos con mención en administración hotelera) resultaría per se una garantía de éxito profesional es un error. Como lo es creer que la reducción de exigencia y horas de clase resulta algo poco importante. Los cursos o programas más cortos dejan mucho menos y alcanzan la obsolescencia rápidamente. Cada día hay –y previsiblemente habrá- menos puestos para graduados en institutos y universidades de calidad deplorable y para programas facilitos y cortos. No importa si estos otorguen Magisters o Doctorados. El mercado discriminará. Quién contrate a esos graduados pagará la cuenta.
Aquí no hay frustración justificada. Si usted opta por horarios holgados, exigencia relajada y pagos aparentemente reducidos, no se queje después. Todos debemos saber quién es quién. Tengamos muy en cuenta que posiblemente no existe ámbito más corrupto en el Perú que la Educación. Por sí mismo un Título Profesional, Grado Académico o un Diploma a nombre de la Nación virtualmente no garantizan nada. Abundan los Doctores, Magísteres o Licenciados que nunca han pisado una biblioteca ni aprobarían exámenes minuciosos de primer año.

A esto agreguémosle –si usted cree en las colegiaturas- el rol cómplice de la mayoría de los colegios profesionales que no auditan mínimamente la calidad de sus colegiados, pero que exigen barreras monopólicas de entrada (cupos de graduación). El efecto de hacerles caso sería lamentable. Estos entes privados determinarían cual sería el nivel de ingresos de cada facultad (distribuyendo en función de objetivos nada transparentes los cupos) y actuando como repartidores de rentas monopólicas, sin resolver para nada el problema de fondo. Si les hacemos caso solo nos quedamos con menos pero de los mismos.
Ya lo saben, si usted no tiene la suerte del congresista Lescano o no juega futbol como Lionel Messi, entonces no le queda más que esforzarse en la carrera que usted elija, pero entendiendo que la clave es el nivel de exigencia.

Recordémoslo bien: los doctorados, títulos y las colegiaturas sólo valen cuando existe educación competitiva detrás.


¿Nos Caemos?

Marzo 17, 2009

Las cifras de las primera semanas del año vienen más feas de lo previsto –si todavía pensamos en un crecimiento anual del 5%-. Explicaciones tentativas sobran. Por un lado tenemos los primeros impactos de una recesión global no solo masiva (sino de duración incierta) que congelan el grueso del planeta y con ello, los flujos de exportaciones y capitales privados que nos movían dinámicamente hasta hace poco.

También tenemos una política monetaria torpe que afecta las tendencias del mercado cambiario –distorsionándolo  a la baja- justo cuando más requerimos no perder competitividad.

Agréguenle a todo esto los miedos inducidos. Algunos contagiados y otros impulsados por el más miope interés politiquero de la alianza entre opositores del régimen y ese gran oxímoron de la sociedad peruana (los tecnócratas de izquierda).

Notémoslo bien. Aún crecemos y -si hacemos mucho más por ganar competitividad exportadora y por mejorar el clima de inversión- no tenemos por qué dejar de crecer a ritmos altos.

Pero, haciendo lo mismo de siempre (poca reforma, dólar abaratado y tratar de inflar el gasto fiscal), solo les daremos el gusto a los gobiernos democráticos de Cuba, Bolivia, Ecuador y Venezuela y sus aliados y asalariados en casa.

En esta encrucijada, asustarnos (léase: dejar que nos asusten) o caer en pánicos que le dejan la mesa servida a un montón de señoritos ávidos de prebendas mercantilistas y grandes proyectos de salvación nacional desde el Estado, sería algo muy cercano a suicidarnos económicamente. caemos

 

 

 

 

 

 


¿Tiene Paul Krugman la razón?

Febrero 23, 2009

presentacion1El premio Nóbel de Economía 2008, Paul Krugman es un economista destacado. Su aporte a la teoría de comercio internacional es importante.

Sus columnas en el New York Times (linkeadas usualmente en este humilde blog) lo ubican tanto como un referente del progresismo gringo cuanto como uno de los más destacados difusores vivos del pensamiento keynesiano.

Krugman es diferente a Stiglitz o Chomsky básicamente por su lucidez, aunque también por su mutabilidad. En esto parece mucho al economista de moda en estos días (el difunto John M. Keynes).

En los últimos tiempos y en forma sinuosa pero articulada este destacado columnista se ha convertido en el defensor por excelencia de los rescates y nacionalizaciones bancarias.

En su columna del día de hoy (Banking on the Brink –link: http://www.nytimes.com/2009/02/23/opinion/23krugman.html?_r=1&pagewanted=print) se juega abiertamente por la nacionalización de las pérdidas bancarias.

Y lo hace apostando por tres observaciones:

             I.     Algunos bancos serían zombies. Estarían tan quebrados que sólo operan dada la expectativa de reflotamiento estatal;

           II.     Que a él le parece que deben ser rescatados (“banks must be rescued. The collapse of Lehman Brothers almost destroyed the world financial system, and we can’t risk letting much bigger institutions like Citigroup or Bank of America implode”);

          III.     Y que aunque los bancos deben ser rescatados, la operación no debe tolerar beneficios para los accionistas (me temo que más que una observación ésta sería una buena intención compartida por todos, incluidos a los banqueros).

Premio Nóbel o no, su razonamiento no parece muy sólido hasta aquí.

Sin embargo, más débiles que sus observaciones resultarían sus remedios: Los contribuyentes deben pagar la factura “To end their zombiehood the banks need more capital. But they can’t raise more capital from private investors. So the government has to supply the necessary funds”. Pero… ¿Por qué?

Su respuesta aquí es circular: sí porque sí (“they’re zombie banks, unable to supply the credit the economy needs”).

Luego de tan erudita justificación, el Nóbel nos recuerda la historia.

Nos repite -!Oh Sorpresa!- Otros progre-mercantilistas han socializado pérdidas privadas (“it’s as American as apple pie”).

Además nos amenaza (“the longer we live with zombie banks, the harder it will be to end the economic crisis”).

Esto a pesar de que la historia de los años treinta contrasta que la intervención no corrigió sino alargó innecesariamente la recesión.

A pesar de todo esto Krugman no parece estar interesado en hacer de tonto útil a ciertos contrabandos que ya parece querer esbozar la administración obamista: nada de ““public-private partnerships”.

 

Pero entonces ¿cual es el problema de fondo aquí? ¿Qué hacer? Para enfocar una lúcida respuesta a esta pregunta, los invito a escuchar la entrevista semanal de Econtalk (Meltzer on Inflation) –link: http://www.econtalk.org/archives/2009/02/meltzer_on_infl.html - y que me atrevo a resumir simplemente como que urge entender que hay que restaurar la confianza. ¿Y luego? Simplemente, dejar actuar a los privados.

 

Cuanto más se abuse –con regulación, impuestos o inflación- más larga resultará la crisis.

 


Tiempo de los Agoreros Zurdos II (Estacionalidad e Inercia): Una Precisión Estadística

Febrero 22, 2009

En la nota previa tratamos de enfocar lo previsible. Que intereses económicos y políticos locales ya están tratando de medrar “descubriendo” que la recesión global ya nos estaría golpeando. Esto aún cuando hoy no tienen evidencia sólida para sostener esto.

De hecho menor crecimiento no es recesión: recesión implica o caída de la inversión privada neta (indicador del cual no tenemos índices oficiales) o –usualmente aquí- caída del PBI.

Pero en politiquería y buen mercantilismo, todo vale.

No soy creyente en la efectividad del programa anti crisis. Abrigo la expectativa de que recapaciten (permitan el realineamiento oportuno del dólar, et al) a tiempo. Sin embargo, la historia no apuesta a nuestro favor.

Esto no quita el destacar hoy lo patético y demagógico de algunas predicciones ultra negativas para el 2009 soltadas en los medios en los últimos días. De hecho la inercia de crecimiento del 2008 y la estacionalidad del PBI peruano (ver figura adjunta) permiten –ceteris paribus- anticipar* hoy un crecimiento real significativo (fluctuante alrededor del 4%) para este año.

 

*En ausencia de una desproporcionada espiral recesiva global (a fines del 2009). Puntualizo este punto dada mi fundada desconfianza en el Paquete Reactivador de Barack Hussein Obama. seasAcordémonos de la lección omitida de los años treinta: cuanto más gasta el gobierno, más se profundiza y alarga la recesión…


Cochrane vs. Acemoglu

Febrero 16, 2009

En estos días en los que todo el mundo habla de la crisis financiera norteamericana, y se habla de los eventos negativos del día y/o de las acciones gubernamentales para paliarlos, pocas veces tenemos el tiempo para enfocar el fondo de la historia. A quienes les interese esto los invito a escuchar dos notables audios extraídos de uno de los mejores podcasts disponibles (Econtalk). Estos notables y polarizados audios nos refieren a conversaciones de Russ Roberts (George Mason) con Daron Acemoglu (MIT) –link : http://www.econtalk.org/archives/2009/02/acemoglu_on_the.html-y con John Cochrane (U Chicago) –link: http://www.econtalk.org/archives/2009/02/cochrane_on_the.html- .
Les recomiendo especialmente tomarse el tiempo. Aclaran muchas cosas.


Obanomics: muchas más dudas que tranquilidades

Febrero 7, 2009

Barack Obama llegó al gobierno norteamericano impecablemente. Con una campaña demoledora y derrotando da dos rivales directos de fuste (Clinton y McCain). Ha heredado una crisis abierta y demoledora. Pienso que su éxito es de enorme importancia no solo para el corajudo pueblo estadounidense. Pienso también que –en las circunstancias extremadamente complejas que implica hoy un primer año de gobierno- no le ayudará nada la autocomplacencia. En la campaña electoral no solo adquirió pesadas deudas con los sindicatos, ofreció en la campaña lo que la gente quería escuchar. Esto último –como Paul Samuelson planteó hace ya varias décadas atrás- es justamente lo que no va a pasar.

Barack Obama necesita calibrar lo que ofrece. Aquí pienso que la cosa trasciende lo que terminen aprobando demócratas y republicanos en el congreso. Trasciende también la visión cerrada de los simpatizantes demócratas.  Al nuevo presidente le convendría escuchar a técnicos ajenos a su entorno. En estas líneas los invito a ponderar la posición de tres economistas de primer nivel.

El primero es Robert J. Barro, profesor de la universidad de Harvard (éste sí es profesor de Harvard), y los invito a ponderar sus serias inquietudes sobre el plan de Obama tanto en el Wall Street Journal –el 22.01.09- (en el link http://online.wsj.com/article/SB123258618204604599.html#printMode), cuanto en su entrevista en The Atlantic (titulada a Brave New Deal con link http://business.theatlantic.com/2009/02/an_interview_with_robert_barro.php).

Paralelamente, ponderemos A Irving Seltzer (del Instituto Hudson) en el London Sunday Times (link http://rs.hudson.org/index.cfm?fuseaction=publication_details&id=5990); y a otro caserito de este blog: Martin Wolf –el columnista estrella del Financial Times- quien recientemente, en dos artículos consecutivos, no solo insiste en las razones por las cuales hoy el plan de Obama resulta hoy no sólo inadecuado sino incompleto, sino que sugiere la enorme importancia global de las decisiones del 2009 (respectivamente en los link: http://www.ft.com/cms/s/d7ff9856-e191-11dd-afa0-0000779fd2ac,Authorised=false.html?_i_location=http%3A%2F%2Fwww.ft.com%2Fcms%2Fs%2F0%2Fd7ff9856-e191-11dd-afa0-0000779fd2ac.html&_i_referer=http%3A%2F%2Fwww.ft.com%2Fcomment%2Fcolumnists%2Fmartinwolf  y en http://www.ft.com/cms/s/0/4f5c5ba2-dc22-11dd-b07e-000077b07658.html).

En todo caso a nosotros –entre el trópico y los andes- nos conviene desconfiar en las voces autocomplacientes y enfocar cada quien si la cosa como va puede verosímilmente ponerse más fea en los días por venir.